La Selección Argentina dio un paso firme en el Mundial 2026. Con el triunfo 2-0 sobre Austria y la derrota de Jordania ante Argelia, el equipo dirigido por Lionel Scaloni aseguró el primer puesto del Grupo J con una fecha de anticipación y, además de la clasificación, despejó una de las principales incógnitas: su recorrido en la fase eliminatoria.

El cierre de la fase de grupos ante el conjunto asiático servirá apenas para completar el calendario. La Albiceleste ya tiene garantizado el liderazgo de su zona, una ventaja clave que le permite anticipar fechas, sedes y posibles cruces en el camino hacia la final.

Un calendario definido rumbo a la final

Con el primer lugar asegurado, Argentina ya tiene marcado su itinerario en el cuadro. Si logra avanzar en cada instancia, este sería su recorrido:

Dieciseisavos de final: viernes 3 de julio, a las 19

Octavos de final: martes 7 de julio, a las 13

Cuartos de final: sábado 11 de julio, a las 22

Semifinal: miércoles 15 de julio, a las 16

Final: domingo 19 de julio, a las 16

(Todos los horarios corresponden a la Argentina).

Este panorama permite a los hinchas empezar a proyectar el calendario, en un torneo que, como es habitual, no da margen de error en la etapa decisiva.

El rival, entre varias combinaciones abiertas

La única incógnita inmediata pasa por el adversario en los dieciseisavos de final, que saldrá del Grupo H. Allí compiten España, Uruguay, Arabia Saudita y Cabo Verde en una definición que llegará ajustada a la última fecha.

Hoy, el segundo lugar lo ocupa Uruguay, aunque las combinaciones posibles mantienen abiertas todas las alternativas. Dependiendo de los resultados finales, Argentina podría enfrentarse a España, al propio conjunto uruguayo, a Cabo Verde o incluso a Arabia Saudita.

Los criterios de desempate -diferencia de gol, tantos a favor y fair play- pueden ser determinantes en un grupo que llega con números muy parejos.

Un cuadro que se endurece en cada ronda

Más allá del primer cruce, el camino proyecta rivales de mayor exigencia. En octavos podrían aparecer selecciones como Paraguay o Australia, además de potencias emergentes como Irán o Bélgica.

Si avanza a cuartos de final, el nivel subiría otro escalón. Portugal asoma como uno de los candidatos fuertes de ese sector, junto con equipos como Suiza o Canadá.

En semifinales, el panorama se vuelve aún más exigente: Brasil e Inglaterra podrían cruzarse en el recorrido si confirman su favoritismo en sus respectivos grupos.

Recién en una hipotética final, Argentina podría enfrentarse con otros gigantes del torneo como Alemania, Francia, Países Bajos o España, siempre y cuando estos equipos también cumplan con la lógica y lideren sus zonas.